Lápices al centro

La técnica de Lápices al Centro es un método cooperativo que fomenta el trabajo en equipo, la toma de decisiones en conjunto y la reflexión colectiva sobre cómo abordar un problema o ejercicio. A continuación, explicamos los pasos para implementar esta actividad en clase:


1. Planteamiento del Problema

El profesor plantea un problema o ejercicio a resolver, que puede ser una pregunta abierta, un reto matemático, un ejercicio de comprensión lectora o cualquier otro tipo de tarea que requiera reflexión y colaboración.


2. ¡Lápices al Centro!

El profesor dice «¡Lápices al centro!» y los alumnos deben colocar sus lápices u ordenadores en el centro de la mesa. Durante cinco minutos, los estudiantes no escribirán ni usarán dispositivos electrónicos, sino que deberán hablar entre ellos para discutir cómo resolver el problema. El objetivo de este paso es que los alumnos trabajen juntos, compartan ideas y lleguen a un consenso sobre el enfoque que seguirán para resolver la tarea.


3. Exposición de Ideas

Después de la conversación grupal, cada alumno, por turnos, expone su opinión sobre cómo resolver el problema. A través de esta ronda de intervenciones, los estudiantes comparten sus razonamientos y discuten las distintas formas de abordar la tarea. Durante este tiempo, se asegura que todos comprendan el procedimiento acordado y que cada miembro del equipo esté en sintonía con el plan.


4. Resolución Individual

Una vez que el equipo se ha puesto de acuerdo sobre la solución, cada alumno toma su lápiz o ordenador y, de manera individual y en silencio, procede a resolver el problema por su cuenta. Este paso es crucial, ya que permite que los alumnos apliquen lo discutido en la fase cooperativa, evaluando su comprensión y dominio del tema.


5. Repetición Si es Necesario

Si durante la resolución individual alguno de los alumnos tiene dudas o se encuentra bloqueado, se puede repetir el proceso. En este caso, el profesor puede volver a decir «¡Lápices al centro!» y los alumnos deberán detenerse nuevamente para discutir y aclarar cualquier duda antes de retomar el trabajo individual. Este paso asegura que ningún alumno se quede atrás y que todos los miembros del equipo sigan avanzando a un ritmo adecuado.


6. Evaluación y Reflexión

Una vez finalizada la actividad, es importante evaluar el desarrollo de la técnica. Los alumnos pueden reflexionar sobre el proceso, compartiendo lo que aprendieron, lo que les costó más trabajo y cómo mejoraron al trabajar en equipo. Esta reflexión es fundamental para mejorar el aprendizaje cooperativo y reconocer los logros individuales y colectivos.


Variante: Autonomía en el Uso de «Lápices al Centro»

Una variante interesante de esta técnica es permitir que sean los propios alumnos quienes decidan cuándo detenerse y colocar los lápices al centro. Esto fomenta la autonomía y les da la responsabilidad de gestionar el tiempo y el proceso de discusión. De esta forma, los estudiantes tienen un mayor control sobre su aprendizaje y el desarrollo de la actividad.


Beneficios de la Técnica:

  • Fomento de la colaboración: Los alumnos aprenden a trabajar juntos, compartir ideas y llegar a un consenso.
  • Desarrollo del pensamiento crítico: Al discutir y exponer sus ideas, los estudiantes desarrollan su capacidad de razonamiento y argumentación.
  • Refuerzo de la comprensión individual: La fase de resolución individual permite que cada alumno demuestre su comprensión y, si es necesario, aclare dudas con la ayuda de sus compañeros.
  • Autonomía y responsabilidad: Al permitir que los alumnos gestionen el momento de «¡Lápices al centro!», se fomenta la autonomía y el sentido de responsabilidad.

9 comentarios

    1. Hola Estela. El resultado sería el mismo. Todo dependerá de los medios con los que cuente el centro. Un lápiz es algo muy sencillo de conseguir para todos y hace que estas estructuras sean muy fáciles de hacer. Realmente no hay necesidad de complicarlas, pero esto dependerá del contexto.

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