Rutinas de pensamiento

La palabra pensamiento se suele utilizar para diferentes situaciones. Se puede oír a personas decir “Estoy pensando en lo que me dijiste el otro día” o “pienso en lo que me podría comprar si tuviera mucho dinero” o también cuando utilizamos pensar para establecer creencias “Pienso que Kabul está en Afganistán”. En ninguno de estos casos hablamos realmente de pensamiento.

Siguiendo a Rubinstein consideramos el pensamiento como “un proceso, o una actividad que consiste en un análisis y una síntesis de aspectos que se hallan relacionados y condicionados entre sí, por lo común, el análisis se verifica a través de. la síntesis que es una abstracción y una generalización” Por lo tanto, no hay pensamiento sino hay análisis y síntesis.

Trabajar el pensamiento en la escuela es una necesidad. Los trabajos de La Universidad de Harvard desde el Project Zero y los de Robert Swartz sobre las destrezas de pensamiento, puede ayudarnos en este campo.

A lo largo de la historia de la educación, las investigaciones de Piaget y Vygotsky entre otros sobre cómo se desarrolla el pensamiento en los niños nos han ayudado a comprender los procesos para el aprendizaje desde la comprensión y el pensamiento. Hoy sin embargo, necesitamos hacer visible ese pensamiento. Hacerlo nos permitirá conocer las evidencias sobre las ideas, los errores que presentan y permitirá a los docentes plantear nuevas oportunidades que lleven a sus estudiantes a un nivel superior.

Una educación de calidad, debe desarrollar los hábitos de la mente que ayudará al estudiante tanto para el aprendizaje en la escuela como para su futuro.

El docente debe trabajar también en la visibilizacion de su propio pensamiento, como modelo, de tal modo que logre hacer visible el pensamiento en sus alumnos, haciéndolos más consciente de éste.  Los alumnos encontrarán así técnicas que les ayudará a producir su propio pensamiento y les servirá para llevarla a sus propios debates, conversaciones…

El aprendizaje debe ser profundo y para la comprensión. Esto permite convertir realmente la información en conocimiento con la posibilidad de transferirlos a diferentes contextos.

“Un buen pensador es una persona cuya mente se observa a sí misma”

Albert Camus

Para la Universidad de Harvard comprender es la capacidad de hacer con un tópico una variedad de cosas que estimulen el pensamiento, tales como explicar, demostrar y dar ejemplos, generalizar, establecer analogías y volver a presentar el tópico de una nueva manera. En definitiva, comprender es poder llevar a cabo una diversidad de acciones o “desempeños” que demuestren que se entiende el tópico y al mismo tiempo se amplíe, logrando asimilar un conocimiento y utilizarlo de una forma innovadora de acuerdo a las situaciones y contextos.

Para otros autores comprender es Poder realizar una gama de actividades que requieren pensamiento en cuanto a un tema, por ejemplo explicarlo, encontrar evidencias y ejemplos, generalizarlos, aplicarlo, presentar analogías y representarlo de una manera nueva (Perkins 1999) o también poder hacer algo con creatividad y flexibilidad (Unger y Wilson 1997)

 

“El reto es que estudiante aprenda a pensar, a desaprender y a emprender”

Yaneth Ladino

Las rutinas de pensamiento por tanto;

  • Favorecen la comprensión
  • Son instrumentos que contribuyen a generar acciones concretas de pensamiento, ayudando a la comprensión de los contenidos y desarrollando las capacidades de interpretar, argumentar y proponer de los estudiantes.
    Estructuras por medio de las cuales los estudiantes tanto colectiva como individualmente inician, exploran, discuten, documentan y manejan su pensamiento.
  • Patrones de comportamiento adoptados que nos ayudan a usar nuestra mente para formar pensamientos, razones o reflexiones.

El propósito de la comprensión es reflejar la necesidad de desarrollar conexiones reflexivas y personales con el conocimiento que se tiene al alcance. Por ello, las rutinas de pensamiento, como patrones o estructuras para la comprensión, incluido en nuestras unidades didácticas, ayudarán a nuestros alumnos a producir un aprendizaje profundo y alcanzar destrezas de pensamiento que les servirá más allá del propio aprendizaje escolar. “La gente es indiferente ante situaciones que invitan a pensar” (Perkins, 2003) Normalmente tiende a confundirse el ejercicio del pensamiento con la memorización; ésta última es importante en ciertos casos, pero memorizar muchos conceptos no implica necesariamente logran comprensiones.

Vamos a conocer ahora algunas rutinas de pensamiento con las que podemos trabajar en nuestra aula;

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s