Visita a colegios que lo tienen claro II

Va mi entrada de hoy sobre las visitas realizadas a dos colegios de la Congregación de la Misioneras Hijas de La Sagrada Familia de Nazaret. En concreto los colegios Mare de Déu dels Angels y Monserrat. Los dos en la ciudad de Barcelona. Tengo que decir, que cuando viajo a Barcelona se percibe que allí está el centro de las grandes ideas en España. 

Dios hace las cosas bien, y cuando me nombraron director del Colegio Salesiano de La Cuesta me puso a tiro la amistad con la entonces directora del Colegio Nazaret de Los Realejos: Mónica Ferré. En algunos diálogos y visitas aprendí que innovar no es más que dar respuestas a los chicos que tenemos en nuestros centros. Así que lo repetiré siempre. En el origen de los primeros pasos de nuestro colegio han estado estas Madres a las que la educación española debe mucho. 
El primer gran elemento que se palpa al visitar estos colegios es la valentía de los promotores de un proyecto que ilusiona. Para poder dar respuestas con altas dosis de creatividad es necesario mucho coraje. No tener miedo al fracaso y concebir el colegio como un espacio de creación. Un verdadero laboratorio pedagógico donde la educación se va haciendo así misma. 
En lo arquitectónico, en el caso de ambos colegios, no son grandes espacios. Sin embargo, han sabido reorganizar y crear entornos adaptados al estilo de educación que allí se da. Cada rincón está pensado para un fin. No se desaprovecha ningún lugar. El mobiliario, al igual que los espacios, están pensados para el trabajo en cooperativo, para los proyectos… Desde luego, están pensados para los chicos de hoy. 
Si en el artículo anterior comentábamos el silencio reinante en el Colegio Santa María La Blanca, aquí se da todo lo contrario. Los alumnos hablan. Hay interacción, se comunican, trabajan en cooperativo. 
Al comenzar la jornada en el Col legi Mare de Déu dels Angels nos obsequiaron con una Asamblea donde estaban todos los chicos P4-P6 de la etapa de infantil. Lo cooperativo estaba presente en los profesores que compartían sus cualidades. Este esquema se repite siempre. Los profesores trabajan en cooperativo y comparten en todo momento. 
Si has leído la obra de H. Gadner sobre las inteligencias múltiples y quieres verla en acción, te recomiendo que visites alguno de estos colegios. Prácticamente en jornada y media de visita pude ver todas las inteligencias trabajadas por los alumnos. 

Los proyectos de aprendizaje servicio (APS) de los que ya habíamos tomado buena nota ayudan a vivir el compromiso cristiano y el voluntariado social. El musical que realizan todos los alumnos de cuarto de secundaria y que preparan durante largo tiempo, fortalece el sentido de grupo y hace crecer la confianza en sí mismo. 
La cultura de centro está clara en todo lo que se observa, no hay disonancia. Los elementos claves del proyecto educativo son los mismo y se pueden respirar por todas partes. El Colegio entero es un libro que nos habla de sus principios pedagógicos. 

One comment

  1. Observar y aprender de otros … y dejarse “ver” . Es una pena que los colegios “algunos” y “a veces” no sean más lugares abiertos , donde el conocimiento fluya y se comparta de forma creativa. Excelente iniciativa!!!!

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